Póker: un juego de película

Póker: un juego de película

Si preguntamos a la gente qué juego de apuestas les resulta más atractivo, muchos afirmarían que el poker (o póquer en español), uno de los juegos de cartas más interesantes y atractivos. En la década de los 90 hubo un boom del juego. En los últimos años, la nueva oleada se debe a Internet y la difusión de modalidades de poker online en plataformas de juego y páginas web especializadas. Pero si alguien tiene “la culpa”es el cine: llega a grandes masas y lo ha mitificado. El póquer es protagonista en varias escenas fácilmente relacionadas con películas muy conocidas. A continuación una selecta muestra del matrimonio cinema&poker.

The Cincinnati Kid
Un clásico de la temática de juego/casino. Ambientado en Nueva Orleans -durante la dura década de los 30 del siglo XX- un genial Steve McQueen interpreta a “The Kid”, un joven jugador que busca el domino del juego en su ciudad. El antagonista -digámoslo así, The Kid tampoco es un santo- “The Man” (Edward G. Robinson) es el amo absoluto del póquer en Luisiana y se enfrenta al desparpajo del joven jugador. La partida final entre ambos, el face to face, es el punto cumbre de la película. No es el filme que mejor recoge el póquer, pero sí ha sido una de las primeras en centrarse y popularizar este juego de cartas y apuestas.

El golpe
De Steve McQueen a Paul Newman, dos míticos y enfrentados entre sí en la vida real. Especialmente por parte de McQueen, al considerar a Newman como un contrincante. Pero vayamos a lo fundamental. “El golpe” es una de las mejores películas de los 70. Ganó siete Oscars,   incluido el premio a la “Mejor película”. Paul Newman cuenta con la inestimable ayuda de otro actor de oro, Robert Redford. Ambos interpretan a dos estafadores, Henry y Johnny, que intentan vengarse ante el mafioso Doyle Lonnegan por la muerte de un amigo común. Un espléndido Paul Newman (nominado a mejor actor) juega una secreta de póquer en el vagón de un tren. Una escena mítica que encumbró una frase para la historia: “me debes 15 de los grandes”.

Le seguían llamando Trinidad
Los cinéfilos no solo se acuerdan de míticas escenas por una magnífica interpretación, también por ser divertida o icónicas. Esta es la razón por la que añadimos a esta selecta lista un clásico del spaguetti western. Trinidad (Bud Spencer) y su hermano (Terence Hill) son dos buscavidas que tras fracasar en el intento de robar una diligencia llegan a un pueblo donde son considerados Rangers Los lugareños tratan de fábula al dúo y éstos tienen una misión a cumplir: luchar y vencer a los forajidos de ‘Gato Salvaje’. Una de las escenas más celebradas es la timba de póquer en la taberna. Lo mejor llega tras la partida, pero es un buen ejemplo de que este juego es un recurso muy útil para recrear dramatismo o comedia…o las dos cosas.

Rounders
Matt Damon es un gran aficionado al póquer y blackjack, como su amigo y también actor Ben Affleck (hasta el punto de ganar dinero y también caer en la ludopatía, ¡hay que jugar con moderación!). Pero…¿de dónde viene su afición? Todo comienza con la preparación de su personaje en la película Rounders. Encarna al joven Mike McDermott, un experto jugador que lo deja para estudiar Derecho en la universidad y comenzar una nueva vida con su novia. Pero vuelve al mundo de las timbas en el deep New York para saldar las deudas de su compadre “Gusano” Mol (el gran Edward Norton). En la timba clave de la peli, Mikey se encuentra con Teddy KGB (John Malkovich) y protagonizan una partida muy intensa.

Casino Royale
La prueba de fuego de Daniel Craig en el papel de su vida: James Bond. El agente del MI7 hace honor a su galantería y astucia participando en una apuesta en el famoso casino que da nombre a la película. Se trata de la escena de la última mano de póquer ante su antagonista Le Chiffre (interpretado por Mads Mikkelsen), un banquero vinculado con terroristas y el primer gran enemigo de 007, ya que la película está basada en la primera novela de la saga James Bond. Es la tercera adaptación de la novela (1954 y 1967). Como curiosidad, en la novela de Ian Fleming la partida es de bacará. Una licencia que se permitió el director neozelandés Martin Campbell. ¿Cómo acabó la partida? ¿Qué consecuencias tiene en el desenlace del filme? ¡Aquí no hay espacio para spoilers!